Posteado por: oceanoinfierno | Miércoles, 21 junio, 2006

pro ana y mia

Ahora que parece que se han calmado un poco las turbulentas aguas en las que flotan la anorexia y la bulimia creo que puede ser un buen momento para discutir acerca de ello.

Estas 2 enfermedades, tal y como hoy se manifiestan en la actualidad, son muy modernas. Hasta ahora los casos de anorexia se circunscribían a grupos muy concretos y en periodos determinados (p.e. durante el romanticismo el aspecto enfermizo era muy valorado como muestra de atormentamiento… entre los círculos que se apuntaron al carro, claro está).

Sin embargo, los cambios culturales acaecidos en occidente en los últimos 50 años han dado lugar a una escala de valores públicos que raramente coincide con la realidad.

Una de estas paradojas tan curiosas es la exaltación exacerbada de la elegancia y estilo del colectivo homosexual. Y entiéndaseme bien, no tengo nada contra los homosexuales, pero esa falacia de que tienen mucho más estilo y clase que los heteros es una soberana estupidez. Y quien conozca realmente a un gran número de homosexuales coincidirá conmigo. Sí que disponen de más dinero para vestir bien, ir a restaurantes fashion… pero aunque la mona se vista de seda…

Y esta falacia ha facilitado que el "gusto homosexual" (gusto asimilado por el colectivo como propio, no por configuración genética) sea el que prevalezca. Así, la mayoría de diseñadores y creadores de tendencias (redactores de revistas…) son homosexuales y tienen gustos homosexuales.

Hasta aquí nada que objetar; me parece correcto: los mejores sobreviven.

El problema es que el gusto homosexual no coincide con el heterosexual en lo que a objetos de deseo. Un hombre heterosexual se siente excitado ante la visión de una mujer. Un hombre homosexual se excita ante un hombre. Y si tienen que buscar una modelo para crear tendencias buscan a una con aspecto andrógino… alta, delgada, sin formas…

No es muy complicado de entender. Lo que parece absurdo es que se haya permitido que este gusto sea el que nos imponen culturalmente (si podemos llamar cultura a los mass media actuales, pero eso es otra discusión). Y así, las preferencias de la gente se ven moldeadas por la abundancia de impactos que nos venden estos patrones como los deseables y naturales.

Por otra parte, se da un curioso fenómeno (que es tan antiguo como la civilización pero no por ello deja de sorprender, al menos a mí): culpabilizar a las víctimas de su enfermedad. Y aquí las víctimas son las personas (principalmente chicas jóvenes) que sufren esta enfermedad.

 En fin, son reflexiones que me hago y que ni siquiera yo tomo por dogmas. Habrá muchas otras causas y consecuencias que no he tratado, otros puntos de vista y otras sensibilidades… pero para eso estamos aquí, para debatir, no?

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